14.1.07

Adrian Guillermo



Sergio Adrián Guillermo: "El sucesor natural de Guillermo Barros Schelotto". Y claro, ¡como no lo iban quemar!. Pobre pibe, realmente...bueh a contar otra historia nefasta de otro nefasto fruto podrido de las divisiones "superinferiores" de la bosta.
Sergio (¿lo tenían?) Adrian Guillermo nació el 15 de Marzo de 1980 en Moreno, Provincia de Buenos Aires. Apodado "Cobi Jones" (apodo creado por José Basualdo) por el parenteso con el jugador estadounidense, y luego devenido en "escobillón", conjugación entre el anterior y las características capilares del punta. Realizó las "inferiores" en la bosta y el futuro le depararía lo que a otros muchachos de iguales características que el delantero, el cual realmente prometía mucho y jugaba realmente bien, pero que de una u otra manera sufrió aquel síndrome que hoy día padecen los pibes de las canteras podridas de Voka.
Adrián tomaba el tren desde Moreno hacia Casa Amarilla todos los días para entrenarse. Pero su destino fue terminantemente mufado por un episodio nefasto para la suerte de su carrera. Ese episodio lleno de mufa tiene nombre y apellido: Mauricio Macri.
El mismísimo que quiere cambiar la identidad de su club lo invitó a comer y ese día le obsequió al humilde delantero el libro "Barrido por el viento", claro que el empresario evadió que el muchacho no sabía leer...
Luego de ese ingrato momento llegarían los amagues de exito y el mismo tendría fecha de nacimiento. El 1 de noviembre de 1998 frente a Estudiantes de LP y con sólo 18 años, Carlos Bianchi, quien venía ascendiéndolo a primera hacía un tiempo, decidió que el pibe sea seducido por el glamoroso mundo de la fama, el cual no dejaría ingresar a Guillermo, y sólo lo utilizaría por 15 minutos (de fama). Fueron 28 minutos dentro de la cancha...si si, un poquito más que 15...
"Nunca pensé que iba a vivir todo esto tan rápido. Hace un año estaba en la quinta división, ni soñaba con este presente. Porque, para mí, esto es un sueño. Pero ahora que me tocó, no voy a desaprovechar la oportunidad", simplemente, pobre pibe.
El pibe empezó a tomar protagonismo. Sobre todo cuando Barros Schelotto sufrió una parálisis facial que lo dejó afuera del final del campeonato (como siempre arrugando en el final).
"Yo lo admiro a Guillermo. Lo sigo para tratar de incorporar alguna de las cosas que él tiene. En el juego, somos medio parecidos. A mí también me gusta la gambeta como a él. Pero llegar al lugar que ocupa Guillermo hoy, ni ahí", ¿de aca habrán salido sus pocas agallas para continuar donde estaba?
Incluso y aparte de los efímeros siete partidos que el delantero logró jugar (algunos como titular) llegó a integrar algún plantel de los seleccionados juveniles (otra gran fábrica de ilusiones desilusionadas). Y en sus convocatorias llegó a tener serios inconvenientes, ya que sufrió una lesión por la cual Voka se quejó ante las autoridades de AFA.
Pero todo ese protagonismo, lleno de expectativas, creadas sobre todo por el periodismo que lo alzaba casi en un pedestal, se hundió en el profundo anonimato, aquel que lleva a preguntar a los más fanáticos del fútbol "Y donde estará..." (Completar los puntos con Adrián Guillermo).
Después de una desaparición mediática para volver a empezar, les toco a los hinchas de Estudiantes de La Plata sufrir aquella premisa de la ilusión, esperando el arranque definitivo de este pibe, que parece se quedó sin "nasta" (escrito por un bostero).
Como en La Plata la cosa no llegó a buen puerto, la deambulación por los ambientes del fracaso comenzó en Guillermo que decidió probar suerte por el fútbol sudamericano, más conocido como "Tierra de fracasados". Colima en México y Jorge Wilsterman en Bolivia debieron soportar los amagues de grandeza que siempre dio el delantero que debió volver a nuestro país, para encontrar su lugar, nada más y nada menos que en fantástico y lapidario mundo del ascenso.
Estudiantes de Buenos Aires, El Porvenir, Deportivo Morón y San Telmo padecieron su estadía, por supuesto, siempre esperando que alguna vez el Adrián Guillermo que todos imaginaban, salga de una vez por todas del capullo.
El desagradable gordo "Quise adelgazar pero no me aguanté" Palacios aseguró en Estudio Fútbol, un día que homenajearon a aquellos que pintaban para cracks y no llegaban, que "escobillón" tuvo en su mini etapa en la bosta una oferta millonaria del Real Madrid para llevarse al, por ese entonces, pichón de crack. Todos sabemos perfectamente que jamás un club y ni siquiera un pibe como este desaprovecharían semejante negoción con algo que aun no mostraba su éxito. Por supuesto que la bola de grasa con su hijo en brazos (ah...¿es una pelota?) mentía agregando una vez más, grandeza inexistente al patético "Mundo Voka".
Para el cierre, como siempre, una celebre frase del pibe soñador del día: (luego de su debut en primera) "En este momento de enorme felicidad, no puedo dejar de mencionar a Bianchi. Tengo que agradecerle que haya confiado en mí. Esto es algo que soñé siempre, pero nunca pensé que iba a suceder todo tan rápido. Se lo quiero dedicar a mi familia, y, en especial, a la hinchada de Voka que es maravillosa" por última vez...pobre pibe...

14.8.06

Hector Larroque


Héctor Damián Larroque: en pocas palabras, nignuneado en todos lados. Suplente por donde se lo mire. Segundón eterno. Un arquero que nunca debió ser arquero. Y un portero que nunca debió ser portero...aunque de edificio le quedaría bastante bien.
Esta es la patética historia del prototipo de fracasado. Nació el 30 de noviembre de 1971, y decidió meterse en un lugar que lo marcaría de por vida: las "inferiores" de Voka.
Pero este imitador de Clemente no duró demasiado en la bosta. Es que tuvo la mala suerte de cruzarse con alguien que sabe, y que se dio cuenta rápidamente de sus inaptitudes. Carlos Salvador Bilardo necesitaba un arquero, tras la expulsión de Navarro Montoya en aquel 1-5 con Vélez en Liniers, cuando Chilavert fue figura, y sin saberlo eligió al menos indicado de inferiores, aunque "Hétitor" iba a deschabarse solo.
Le sacó canas verdes al Doctor, ya que Voka ganó 3 a 2 sufriendo, en un partido por la noche ante Bánfield, el 23 de junio del año 96. Ganaba 2 a 0 tranquilo con goles de Claudio Paúl Caniggia y de Alphonse Marie Tchami, pero Javier Baena y Julio Cruz hicieron justicia e igualaron el encuentro. En el último minuto un nuevo gol del camerunés, tras un grosero error de Ángel David Comizzo, salvó las papas. Su debut lo marcó para siempre ya que no sólo no jugaría más en Voka, sino que no volvería a pisar un terreno de primera división.
Parece que en Mendoza no tenían tele, porque lo contrataron a préstamo el mismo año de sus inicios en primera. Tuvo continuidad, pero quiso seguir embarrando su reputación y volvió a Buenos Aires a un equipo bien de barrio, y se instaló en San Miguel.
Pero como no podía ser de otra manera, Larroque decidió continuar con su oscuro camino, y luego de un año en la capital, armó sus valijas y se mudó a Bahía Blanca, para jugar en Villa Mitre. El hecho curioso de su paso por el poderoso rival de Olimpo es que se animó y comenzó a patear penales. Extraño dato que corrobora la locura de algunos dirigentes del ascenso. No podía con las manos, va a poder con los pies...
Tres años maravillosos cobijaron a nuestro homenajeado en Bahía. Pero tenía que demostrar que no sólo es un pésimo arquero, sino que aparte es un traidor, y luego de haber tenido un "profundo" paso por Godoy Cruz, en el 2002 volvió a Mendoza pero para cruzarse de vereda y venderse a San Martín.
En el chacarero fue una especie de referente (Ma-mita!) y se ganó la chance de volver por unos segundos a primera. ¿Cómo? Si, gracias a la contratación de Estudiantes, que a su vez había contratado a un Bilardo medio ga-ga, que se debe haber olvidado del bochornoso paso del arquero por uno de sus equipos ya que lo tuvo entre los arqueros. Aunque posteriormente le deben haber avisado porque jamás lo tuvo en cuenta y prefirió utilizar a Herrera y a Docabo.
Al negársele nuevamente la posibilidad de jugar en primera volvió al único lugar donde pudo hacer algo: la B Nacional. Y su retorno fue nuevamente a San Martín de Mendoza donde sufrió una mala campaña y donde tuvo un entredicho con el, por ese entonces entrenador José María Martínez, que lo mandó al freezer y luego lo separó del plantel. Esto demostró que ni en el lugar que más lo querían pudo quedarse.
Y fue así cuando tras surgir la posibilidad de volver a Villa Mitre, decidió nuevamente darle la espalda a la gente que alguna vez lo quiso y firmó por el Huracán de Tres Arroyos. Y claro, "Hetitor" prefirió quedarse en la B Nacional y no bajar de categoría. Pero no todo es felicidad. Hoy día calienta el banco de suplentes y mira los partidos desde allí.
En su momento, cuando hubo un acercamiento de Villa Mitre, el presidente de esa institución Daniel Rodríguez contó: "Hoy a la mañana nos llamó para agradecer nuestro interés y nos informó que ya había firmado para Huracán". Se hizo la estrella el "Pachi" como le dicen. Y encima el club bahiense ascendió. Una vez más la mala suerte acompañó a Larroque.
Esta fue la triste historia de un eterno suplente que como marca la historia, hoy lo sigue siendo.

31.7.06

Alberto Naveda


Alberto Dante Naveda: "Yo siempre quise jugar en la Primera de San Martín y en la de Boca. Estoy orgulloso de lo que hice, me da mucha felicidad haber cumplido mi sueño. Creo haber tocado el cielo". Esta es la autentica frase de un fracasado. El típico que jugo dos o tres partidos en primera, o tal vez solamente unos minutos, y sabiendo que fue una mierda su incursión en el fútbol, intenta convencer de que sus pasos en el deporte fueron llenos de gloria.

Este pobre muchacho, de apellido de "comida enlatada" nació un 23 de noviembre de 1971 y llegó a la bosta proveniente del interior del país(a lo Voka). Más precisamente de San Juán, donde llegó a debutar en primera en San Martín. "Debuté con apenas 14 años, y me di el gusto de jugar con un monstruo como el Lechuga Agüero"...

Lo más caradura del "Beto", es que en San Juán, lo consideran un "ídolo" y un tipo afortunado por haber jugado en San Martín y en Voka, cosa que todas querrían ¿?. Es más, su padre jugó también en el equipo sanjuanino y en Newell´s, y su casa está separada sólo por una pared de la cancha verdinegra. En definitiva, para ellos es "el más ilustre de los hinchas xeneize-verdinegro", osea una cagada, pero no nos adelantemos.

Cuando llegó a Buenos Aires, ingresó en las "inferiores"(que realmente lo son) de Voka, y en 1991 fue convocado para el seleccionado juvenil de Reinaldo Merlo. Sí, aquel que pasó papelones con el marplatense Juan Eduardo Esnaider y compañía, y que fue sancionado, quedándose afuera del mundial sub-20 del año 1993, que se adjudicó Brasil. Bueno en esa vergüenza participó Naveda (imagínense que seleccionado), al que, como a tantos, se lo puede tildar con el "síndrome de los juveniles", aquellos miles de jugadores que prometían....y nunca cumplieron.

El volante estuvo en la bosta esperando el momento de saltar a primera después de tres años en las inferiores, y finalmente le llegó la hora en 1994. "Cuando me dijeron que tenía que ir a entrenar con la Primera no lo podía creer, lo cuento ahora y se me pone la piel de gallina". La piel de gallina ( detalle extraño!) de la vergüenza que le daría ponerse la "Parmalat". Debutó y jugó un solo encuentro en primera división. Y otro "internacional" donde le hizo un golazo al Real Madrid en aquel cotejo por la vuelta de la "Copa Iberoamericana" ¿¿¿Qué??? Ah, si esas copitas que Voka cuenta entre sus estrellas. Claro, pero la perdió:3-1 en la ida-gol de Mac Allister-en el Santiago Bernabeu, y la vuelta ya mencionada, donde Voka ganó 2-1 en "La Bostanera" con el gol de "Beto" y otro de Rubén Da Silva, pero no le alcanzó. ¿Por qué perdió esa copita? Porque expulsaron a Navarro Montoya, y tuvo que atajar los dos partidos...¡Esteban Pogany!

Cuando no encontró lugar, tras ser tapado por estrellas como Bogado o Fabián Carrizo, partió rumbo a un "radiador de jugadores malos", como lo es el US Soccer, más conocido como fútbol norteamericano, donde militó en el New England Revolution, desde 1996 a 1998.

Parece que los yankees se avivaron y le dieron una patada en el orto hacía Israel. Desafortunados ellos, no se dieron cuenta y choreo a mano armada en tres clubes: Maccabi Acre en 1999, Maccabi Ironi Ashdod y en el Hapoel Jerusalén, los dos en el año 2000.

Pero creyó que podía seguir "triunfando" por nuevas culturas y decidió probar suerte en Escocia. Llegó al Dundee United (2001) donde jugó poco, pero luego conoció un chance única, y tal vez su momento más glorioso se dio en la temporada 2002/03: jugar en el Dundee a secas y ser compañero del gran Claudio Paúl Caniggia, y de otros argentinos como Juan Manuel Sara y el español ex San Lorenzo Javier Artero. El nuevo episodio vergonzoso de su vida fue que el PC Fútbol( juego líder en Manager de fútbol, en su momento) lo calificó con 41!!, cuando el nivel de un jugador medio, como su ex compañero Sara, era de 75.

Su última experiencia como ¿profesional? fue en el desconocido Sanremese, de las divisiones menores del fútbol italiano, en el 2004.

Hoy día se pudo conocer su paradero. Según comenta un sitio de argentinos en Estados Unidos, se realizó un torneo denominado "World Master Cup 2005", una especie de copa del mundo con jugadores retirados. Y sí...¡Beto nos representó!

Aquí van algunos de los bosteros que nos representaron:

Néstor Merlo en la valla (ex Estudiantes, Quilmes, Boca etc.), Diego Soñora (Boca, Dallas Burn) Alfredo Graciani (Atlanta, Boca), Alberto Naveda (Boca, NY Metrostars), entre otros.

Argentina ganó la final por 2 a 1 a Guatemala, y por supuesto...Naveda no jugó!

En la lista Alberto aparece como ex jugador de Metro Stars, así que se le suma un poroto más a su fracasada carrera. También existe un dato que certifica un paso por Quilmes, en el Nacional B, aunque no se sabe si fue tenido en cuenta. Muy inteligentes los directivos.

"Me acuerdo que cuando era chico iba a patear penales cuando terminaban los partidos, era otra cosa con la cancha llena de papelitos" tiró Naveda tras su recuerdo y lo que tendría que haber sido siempre: alcanza pelotas.

24.7.06

Matías Arce


Volante creativo nacido en Estación Cicuellas, Santa Fe, aunque por vergüenza dice que es de Sastre, donde se mudó de chico (que raro un bostero con vergüenza). Realizó casi con exactitud, el episodio cuasi-cinematográfico que alguna vez vivió Claudio Benetti, sólo que luego tuvo apenas un camino minimamente más lúcido. Sus características son realmente muy pobres, y jamás aportó nada positivo en los equipos donde se desempeñó. Aunque claro, como todo fracasado consiguió dos ascensos a primera, para luego no ser tenido en cuenta en la máxima categoría.
Para entender por que Arce es nombrado en este espacio, hay que remontarse al año 2000, donde debutó en Mayo, de la mano de Bianchi en el Clausura.
Pero el momento tan recordado es, precisamente el 17 de diciembre, donde Voka se enfrentaba a Estudiantes de La Plata en "La Bostanera", por la última fecha del torneo. Arce ingresó en el segundo tiempo, en reemplazo del fracasado Gustavo B. Schelotto, y a los 19 minutos tuvo sus segundos de fama, que luego se extenderían sólo por una semana, en los medios mediocres. Sacó un derechazo desde el sector derecho del campo defendido por el visitante, que se escurrió con mucha suerte entre las piernas de Nicolás Tauber, que no pudo contener el balón."Me moría de ganas de hacer un gol, aunque reconozco que le pegué mal a la pelota, con mucha rabia; por suerte se dio". Que raro, la suerte bostera y su mala manera de hacer las cosas.
El festejo espontáneo demostró el cagazo de la, por ese entonces "promesa bostera", que se tiró al suelo sin poder entender el milagro que dios puso en su camino. Tal era el cagazo de este muchacho, que Nicolás Burdisso tuvo que ingresar exactamente 10 minutos después (29´) del gol, ya que no aguantó la diarrea y se retiro al vestuario para descargar el escénico
miedo. Otro dato muy interesante por agregar, es que Radio Mitre (bostera por excelencia) lo comunicó con Maradona, quien se encontraba de joda en La Habana, Cuba. "Hola goleador, te vestiste de Palermo. Te quiero felicitar; hacer un gol tan importante te va a dar confianza para seguir en el fútbol y en un club tan difícil como Boca. Ahora el técnico te tendrá más respeto". De esta manera se ve claramente como el drogón quema jugadores a rabiar.
Por supuesto que después de este episodio quedó en el olvido, fue a préstamo a Belgrano de Córdoba para comenzar a fracasar, y siguió por Gimnasia y Esgrima de La Plata, Argentinos Juniors (que se encontraba en el lugar donde tiene que estar Matías, en la B) y Godoy Cruz, que seguramente no lo tendrá en cuenta para su temporada en primera división.
Y así es, la historia de ésta promesa trunca de la bosta, al cual le tiene que dar muchísima vergüenza con quien se lo ha comparado: Claudio Benetti.

21.7.06

Claudio Edgar Benetti


Claudio Edgar Benetti: este es auténticamente el modelo ideal de juvenil de Voka. Negro, del interior y fracasado por donde se lo mire. Lo cierto es que no sólo es el ejemplo de la pobreza que sugieren generalmente las inferiores de la bosta, sino que también es el protagonista de una historia, que fue muchas veces contada, y que luego fue copiada por otro jugador, pero diez años después.

Este nefasto volante nacido el 16 de febrero de 1971 en Córdoba, arrancó jugando en su ciudad natal, más precisamente en General Paz Juniors. El primer destello de vergüenza, de una carrera con las mismas características, es que el club destaca entre sus "recuerdos de gloria" que fue una "cuna de grandes jugadores a nivel nacional e internacional". Y en esa lista de "estrellas" se encuentra nuestro personaje...

Como otras historias de típicos soñadores recaídos en la capital de nuestro país, buscando cumplir sus sueños y llegados desde el interior, Benetti a los 14 años, y a poco tiempo de que se separaron sus padres, cayó en el barrio de la Voka para unirse a los juveniles del club y probar suerte, palabra que sólo se insinuaría en su vida, pero que nunca llegaría.

En el año 92, Oscar Washington Tabárez decidió hacerlo debutar en primera, más precisamente el 18 de julio frente a Gimnasia y Esgrima de La Plata. Y por supuesto...Voka perdió 1 a 0.

En la bosta jugó 9 partidos oficiales y uno más como suplente, en esas copuchas que disputó por esa época, ya que figura como internacional. Fue al banco frente al San Pablo, en la pésima Copa de Oro de 1993. Incluso jugó un Voka - River, que terminó igualado sin goles, y en el que los hinchas y el, por ese entonces entrenador de la bosta Jorge "no me conoce ni mi vieja" Habegger, lo elogió.

"Tuve varios partidos buenos, incluso contra Talleres: ganamos 3-1 y los dos delanteros eran Tejera y Tréllez" tiró el "crack".

Pero el motivo principal de su "estrellato", de ser reconocido por algún que otro hincha de fútbol, y de encontrarse en esta sección, es por que el 20 de diciembre del año de su debut, tuvo sus 15 segundos de fama. Ese día, Claudio tenía 21 años e ingresó por José Luis Villarreal.. La bosta perdía con San Martín de Tucumán, hasta que llegó el momento nombrado: "Nunca olvido ese momento -asegura-. Giunta peleó una pelota en el medio y me la tocó. Pude eliminar a Chazarreta y Onaindia. Y rematé con alma y vida. No sé si fue un gran gol, pero sirvió para darle alegría al pueblo de Voka." Y ya es una imagen clásica para todo futbolero. El grasa con esa colita de caballo al estilo Jorge Comas (otro grasa que impuso esa moda) o Antonio Barijho (el rey de los grasas) subido al alambrado y llorando sin poder creer la boludés que hizo: un gol. Ese fue su momento de fama, cosa que le duraría muy poquito tiempo.

"Lástima que no pude disfrutar tanto -recuerda-. porque un pelotazo de Oscar Acosta me golpeó la cabeza y me dejó muy mareado. Lo único que recuerdo es que al final del partido me alzaban y me movían, pero yo no sabía por qué. Me desperté en un hospital y mis familiares me felicitaron por la vuelta olímpica. Nunca supe que la había dado. Recién al otro día entendí que Voka había salido campeón por mi gol."

Al otro día del "milagro", Benetti fue invitado a un lugar en donde quedaba más desubicado que chupete en el culo: a "Almorzando con Mirtha Legrand". Seguramente la señora lo debe haber confundido con un basurero.

Y claro, el golcito no iba a durar demasiado. Así fue como comenzó a quedar en segundo plano, y a no ser tenido en cuenta por ningún entrenador. No se sabe como, se mantuvo en Voka hasta el año 96, donde un tipo que sabe de verdad, Carlos Salvador Bilardo, prácticamente lo echó. "Le pedí una última oportunidad a Bilardo. Aunque fueran diez minutos, para demostrar que podía ser titular. No me la dio y me fui dolido. Estuve doce años en Boca y me llevé más tristeza que felicidad, pese a aquel gol que le hice a San Martín de Tucumán. El cartel vale mucho y haber convertido un gol para Voka no tiene validez si no jugás bien". Con esta frase, Benetti comenzaba a despertar poco a poco de su sueño.

Pero su final en la bosta tenía que ser oscuro como él. El diario Clarín decía algo así: "Antiguos resentimientos quedaron expuestos ayer en la práctica de Boca. Los suplentes enfrentaban a la reserva en un partido caliente, con insultos incluidos, que culminó con la pelea entre Claudio Benetti y Nelson Vivas." El volante ya venía caliente y tiró una frase que demuestra que ya no tenían ni un gramo de respeto por él: "Me tienen relegado en Parque Sarmiento y no voy a dejar que encima nos maten a patadas. Estos que acá te pegan, después arrugan en la cancha", exclamó Benetti luego de golpear a Vivas.

Para colmo en el picado jugaba el futbolista frustrado y dueño de la pelota Mauricio Macri.

El diario detalló el pleito: Todo se precipitó cuando Vivas le entró con las dos piernas en plancha a Leonardo Luppino (otro fracasado que integrará ésta sección). El pibe zafó saltando, pero Benetti le devolvió el planchazo a Vivas, quien lo insultó. Benetti le tiró un manotazo y rápidamente los separaron, mientras Bilardo hizo seguir el partido. El ambiente se calmó, aunque Benetti le recriminó la actitud al técnico de la reserva Francisco Pancho Sá señalando: "Dice que lo hago quedar mal, mientras nosotros nos bancamos las patadas". Además cuando José Luis Brown, ayudante de campo de Bilardo, se acercó a dialogar, Benetti le contestó: "Yo sé que estoy trabajando para ustedes, pero no voy a dejar que me forréen". Después se amenazaron Benetti y Vivas con encontrarse nuevamente fuera de la cancha, pero no lo concretaron. El doctor Jorge Batista se llevó al volante cordobés antes que el partido terminara, y Vivas le restó importancia al episodio. "De eso no quiero hablar, ya pasó. Fue una calentura del momento", dijo. Uno de los testigos ocasionales fue el propio Mauricio Macri, aunque declaró: "No vi nada", en tanto Bilardo manifestó que "si bien siempre hay algunos roces, no es normal que esto pase. Lo mejor será ir rotando a los jugadores que vienen a colaborar con nosotros". La última frase denigra aun más al cordobés que se fue muy caliente de la bosta.

A pesar de su bronca, quedaría un sueño por cumplir: el de jugar en el club del cual es hincha "desde que tengo uso de razón", como le contaba a Clarín: Belgrano de Córdoba.

Su paso fue de regular a penoso, donde jugó 15 partidos, y convirtió apenas 2 goles.

Tan mala debe haber sido su incursión por el celeste, que recayó en Universitario de Córdoba, para jugar la liga local. Por ese entonces, y ya con 26 años, decía "...la plata que gano me alcanza para vivir dignamente y no estoy en condiciones de exigir nada en una futura contratación porque empecé de nuevo. Me siento agradecido con Manuel Marco, quien me ofreció jugar en Universitario cuando no tenía ofertas". La imagen de la desidia.

Pero la historia tomo nuevamente un poquito de color, y en un amague, casi resucita. Un retorno al fútbol grande de la Argentina, aunque en la B Nacional, parecía la vuelta de Benetti, pero fue errada. Esta vez su víctima fue Nueva Chicago en la temporada 97/98, donde jugó 15 partidos y convirtió 3 goles. Fue la típica contratación de un "nombre", y su pequeña historia a cuestas. Y en "Mataderos" se dieron cuenta y le pegaron una patada en el orto.

El fondo de su carrera tal vez llegó en 1998. Dos años después de la búsqueda de jugadores libres que realizó Carlos Timoteo Griguol, Oscar López Y Oscar Cavallero, a cargo del problemático Huracán copiaron al cordobés, y en la travesía se presentaron 90 deportistas. Y ¿a que no saben qué? ¡Si!. El caradura se presentó... y obviamente, no quedó.

En su carrera figuran algunos clubes de los cuales prácticamente no se encuentran registros, como Alvarado de Mar Del Plata (otro típico refuerzo vende humo), Deportes Temuco, Estudiantes de Río Cuarto, Mariano Melgar y Dallas Burn.

En el año 2002, con 32 años y ya cansado de fracasos, Benetti decidió probar suerte en el competitivo Huracán de San Rafael, ya que en el de Parque Patricios no lo querían ni de barra brava. Pero la suerte le fue esquiva en toda su carrera, y los problemas los persiguieron. Parecía que el club estaba totalmente en banca rota y los conflictos eran moneda corriente. Los sponsors no llegaban y nadie quería hacerse cargo de la institución. Encima, parece que Benetti se acostumbró a jugar gratis, ya que por ese entonces no se le estaba pagando el sueldo ni a los jugadores, ni al cuerpo técnico. Sin embargo el plantel entrenaba, pero sin los cinco refuerzos: Jairo Guzzo, Aldo Soria, Daniel Dierna, Sergio Cornejo...y Claudio Benetti.

En marzo de ese año, una nueva decepción marco la vida del cordobés. El equipo sanrafaelino, que viste azul y amarillo en su camiseta (un asco), luego de diez años en el Torneo Argentino "A", descendió, como no podía ser de otra manera, con Benetti en su plantel. Huracán, a pesar del descenso, ganó 2 a 1 a la CAI, con un gol de penal de nuestro personaje. Quienes estuvieron dicen que el ya veterano pudo destacarse. El drama de la historia es que sólo concurrieron 150 personas.

Ya retirado, a Benetti le quedaron unos cartuchos soñadores por cumplir y se dio un gustazo. Se realizaba un cotejo amistoso frente a los veteranos de Argentinos Juniors, en "La bostanera", pero para preservar el césped, y que los caballos que iban a jugar no lo coman, se jugó en Casa Amarilla. El resultado fue 8 a 1, y nuestro héroe no sólo estuvo presente, sino que ¡convirtió tres goles!. Y el sueño cumplido por el grasa cordobés fue jugar con Maradroga.

Hay otro registro de otro encuentro Benetti-Maradroga el jueves 11 de noviembre de 2005, en un preliminar de Voka 4 - Internacional (Porto Alegre) 1 por la Sudamericana, donde Claudio declaró: "Estar al lado de Maradona es la emoción más grande que viví desde que juego al fútbol". Nuevamente demostró que sus años de actividad no sirvieron de nada.

Para finalizar, Claudio Benetti le dijo alguna vez a Clarín “…estoy orgulloso que me digan Negro", que se considera un "desaparecido en acción", también dijo "sé cuales son las reglas de juego y las acepto. Yo quiero que sepan que sigo vivo..." y como último tiró "aquel gol ya es parte del buen recuerdo y de la inexorable estadística", frase ideal para cerrar este triste capítulo de un jugador que siempre vivió del recuerdo, y que lo único que hizo en su carrera fue, un gol a San Martín de Tucumán.